Libros poéticos y sapienciales
Salmos
El reino de Dios.
(Para David, cuando su tierra fue constituida)
1El Señor ha reinado: alborócese la tierra; alégrense islas muchas: 2Nube y tinieblas en torno de él; justicia y juicio, afianzamiento de su trono. 3Fuego delante de él avanzará, e inflamará en torno sus enemigos; 4aparecieron sus relámpagos al orbe: vio y vaciló la tierra. 5Los montes, como cera, derritiéronse ante la faz del Señor; ante la faz dela Señor de toda la tierra. 6Anunciaron los cielos su justicia; y vieron todos los pueblos su gloria. 7Confundidos sean todos los que adoran esculturas, los que se glorían de sus ídolos: adoradle, todos sus ángeles: 8oyó y alegróse Sión; y alborozáronse las hijasb de la Judea, por tus juicios, Señor. 9Porque tú eres, Señor, el Altísimo sobre toda la tierra; grandemente te has sobreexaltado sobre todos los dioses. 10Los que amáis al Señor, odiad lo malo; guarda el Señor las almas de sus santos; de mano de pecadores los librará. 11Luz ha nacido al justo; y a los rectos de corazón, alegría. 12Alegraos, justos, en el Señor y confesad a la memoria de su santificaciónc.
- a5Del.
- b8Como que habían padecido más en el cautiverio.
- c12Recordando cómo se ha mostrado santo el Señor.