Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Los cautivos, ya libres, cantan y bendicen a Jerusalén.
(Cantar de las gradas; para David)
1Heme alegrado de lo que se me ha dicho: «A casa del Señor iremos»; 2puestos estaban nuestros piesa en los atrios de Jerusalén, 3Jerusalén, la que es edificada, como ciudad cuya comunidad— de ella, en lo mismob 4Pues allá han ascendido las tribus del Señor, testimonioc de Israel— a confesar al nombre del Señor; 5Pues allí están asentados tronos para juicio; tronos sobre la casa de David. 6Buscad ya lo para paz, para Jerusalén; y abundanciad a los que te aman. 7Hágase ya paz en tu poder, y abundancia en tus alcázares; 8por causa de los hermanos míos y de los prójimos míos. Y hablaba yo paz acerca de ti; 9por causa de la casa del Señor, nuestro Dios, he anhelado bienes para ti.
- a2Por el deseo.
- b3Una misma cosa, comunidad perfecta.
- c4Ley.
- d6Sea.