Libros poéticos y sapienciales
Salmos
El corazón contrito vale más que víctimas.
(Para el fin; salmo para David; al venir a él Natán, el profeta;
cuando entró a Betsabé)
1Apiádate de mí, Dios, según tu gran piedad, 2y según la muchedumbre de tus conmiseraciones, borra mi iniquidad; 3acábame de lavar de mi injusticia; y de mi pecado purifícame. 4Porque mi injusticia yo conozco, y mi pecado delante de mí está siempre. 5A ti solo he pecado, y lo malo delante de ti he hecho; para que se te justifique en tus palabrasa, y venzas, cuando se te juzgue. 6Pues, he aquí en iniquidades concebido fui, y en pecados apetecióme mi madre. 7Pues he aquí verdad amaste; lo desconocido y lo oculto de tu sabiduría manifestásteme. 8Me rociarás con hisopo, y seré purificado; me lavarás y sobre nieve blanquearé. 9Me enseñarás alborozo y alegría; alborozáranse huesos humillados. 10Aparta tu faz de mis pecados; y todas mis iniquidades borra. 11Un corazón puro crea en mí, Dios, y espíritu recto renueva en mis entrañas. 12No me arrojes de tu faz; y el espíritu el santo tuyo no quites de mí. 13Devuélveme el alborozo de tu salud; y con espíritu príncipe afiánzame. 14Enseñaré a inicuos tus sendas; e impíos convertiránse a ti. 15Líbrame de sangres, Dios, Dios de mi salud: alborozaráse mi lengua con tu justicia. 16Señor, mis labios abrirás, y mi boca anunciará tu loor. 17Porque, si hubieras querido sacrificio, yo te diera; en holocaustos no te complacerás. 18Sacrificio a Dios un espíritu contrito; corazón contrito y humillado, Dios no despreciará.
19Haz bien, Señor, en tu beneplácito; a Sión, y edifíquense los muros de Jerusalén. 20Entonces te complacerás en sacrificio de justicia, oblación y holocaustos; entonces ofrecerán sobre tu altar becerrosb.
- a5Tú has sido testigo de mi maldad; así que se hallarán justas tus palabras (las dichas por Natán).
- b20Las víctimas mejores. (Estos dos últimos versículos refiérense a la restauración final de Jerusalén).