Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Loor de las obras de Dios; sobre todo de su justicia.
(Salmo de cantar, para el día del sábado)
1Bueno el confesar al Señor; y tañer a tu nombre, Altísimo, 2para anunciar de mañana, tu misericordia; y tu verdad, a través de la noche; 3en decacordo salterio, con cantar en cítara. 4Porque me has alegrado, Señor, en tu hechuraa; en las obras de tus manos me alborozaré. 5¡Cuál se han engrandecido tus obras, Señor; sobremanera profundizádose tus pensamientos! 6Varón inconsiderado no conocerá; y el insipiente no sabrá esto. 7Cuando brotaren los pecadores como grama, y asomaren todos los obradores de la iniquidadb— 8para ser exterminados por el siglo del siglo; pero tú, Altísimo, por el siglo, Señor. 9Pues he aquí tus enemigos, Señor; pues he aquí tus enemigos, perecerán, y dispersados serán todos los obradores de la iniquidad. 10Y exaltado será, cual unicornio; mi cuerno, y mi ancianidad, en óleoc pingüe. 11Y ha menospreciado mi ojo en mis enemigos; y en los que se levantan contra mí malvados, escuchará mi orejad. 12el justo cual palma florecerá; cual el cedro, el del Líbano, multiplicaráse. 13Los plantados en la casa del Señor, en los atrios de nuestro Dios florecerán. 14Entonces se multiplicarán en ancianidad pingüe; y bien estarán; para que anuncien 15que recto, Señor, nuestro Dios, y no hay injusticia en él.
- a4Criaturas.
- b7Será sólo.
- c10Otros códices menos buenos: «misericordia».
- d11La ruina.