Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

114-115

Gracias por la liberación del cautiverio.

(Aleluya)

1He amadoa pues ha de escuchar Dios la voz de mi plegaria; 2pues ha inclinado su oreja a mí; y en los días míos le he de invocar. 3Cercáronme angustias de muerte; peligros de infierno me hallaron; tribulación y dolor hallé, 4y el nombre del Señor invoqué: «Oh Señor; libra a mi alma». 5Misericordioso y justo, el Señor; y Señor, nuestro Dios, se apiada. 6Guardando a los pequeñuelos el Señor: humillado fui, y me salvó. 7Vuélvete, alma mía, a tu reposo, que el Señor bien te ha hecho; 8porque arrancó a mi alma de muerte; mis ojos, de lágrimas, y mis plantas, de resbalamiento. 9Placeré ante el Señor en región de vivientes.

10Creí; por lo cual he hablado: «Pero yo humillado he sido sobremanera». 11Yo dije en mi desvarío: «Todo hombre, mendaz». 12¿Qué retribuiré al Señor por todo lo que me ha retribuido? 13Cáliz de salud cogeréa, y el nombre del Señor invocaré. 14b Preciosac, delante del Señor, la muerte de sus santos. 15Oh Señor, yo, siervo tuyo e hijo de tu servidora; 16Has roto mis cadenas: a ti sacrificaré sacrificio de loor; y, en nombre del Señor, invocaré. 17Mis votos pagaré al Señor delante de todo su pueblo; en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti Jerusalén.

  1. a1Tengo grande amor a Dios.
  2. a13Haré festín de agradecimiento.
  3. b14El comienzo del verso: «Mis votos pagaré; sí, ante todo el pueblo», es interpolación masorética.
  4. c14Vela particularmente Dios, sobre la muerte de los buenos, y no los deja perecer en manos de sus enemigos.