Libros poéticos y sapienciales
Salmos
(Salmo para David, al huir de faz, de Absalón, su hijo)
1Señor ¿qué se han multiplicado los que me atribulan? Muchos se levantan contra mí. 2Muchos dicen a mi alma: «No hay salvación para él en su Diosa».
3Pero tú Señor, acogedor mío eres, gloria mía y el que exaltas mi cabeza. 4Con mi voz al Señor clamé, y me escuchó de su monte santob.
5Yo adormíme y dormí, desperté, porque el Señor me acogió. 6No temeré ante miríadas de pueblo, de los que en contorno me asedian. Levántate Señor: sálvame, Dios mío; 7pues tú has percutido a todos los que me aborrecen sin causa; dientes de pecadores quebrantastec. 8Del Señor, la salud; y sobre tu pueblo tu bendición.
- a2«Interludio».
- b4«Interludio».
- c7Para que ya no muerdan.