Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Todo depende de la bendición de Dios.
(Cantar de las gradas)
1Si el Señor no edificare la casa, en vano han trabajado los edificadores de ella; 2si el Señor no guardare la ciudad, en vano han velado los guardas de ella. 3En vano es para vosotros el madrugara; levantaos, después de estar sentados, los que coméis pan de dolor, 4cuando da a sus amados el sueñob. He aquí heredad del Señor: hijos, el galardónc del fruto del vientre de ella. 5Como flechas en mano de poderoso; así los hijos de los lanzadosd. 6Bienaventurado, el que cumpliere su deseo en ellose; no será confundido, cuando hablaren a los enemigos de ellos en la puertaf.
- a3El trabajar con noche.
- b4Reposo que da Dios a los que ama; mientras los malos, aunque se afanen toda la noche no prosperan ni reposan de su dolor.
- c4La mayor bendición de Dios son los hijos.
- d5De lo suyo, los perseguidos; pues los vengarán de sus enemigos.
- e6Tuviere muchos hijos que le defiendan.
- f6Juicio.