Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Nueva petición, después de la victoria.
(Para David; contra Goliat)
1Bendito, Señor, mi Dios, el que enseña mis manos a batalla, mis dedosa a guerra, 2misericordia mía y refugio mío, acogedor mío y libertador mío, 3escudador mío, en él he esperado, el que somete mi pueblo a mí. 4Señor ¿qué es el hombre para que te hayas manifestado a él? ¿o hijo de hombre para que le consideres? 5El hombre a vanidad se ha asemejado; sus días, cual sombra, pasan. 6Señor, inclina tus cielos, y desciende; toca los montes, y humearán. 7Fulmina fulminación, y los dispersarás; tira tus saetas, y los aterrarás. 8Estira tu mano desde la altura; arráncame y líbrame de entre aguas muchas; de mano de hijos de extraños; 9cuya boca ha hablado vanidad; y la diestra de ellos, diestra de injusticia. 10Dios, cantar nuevo te cantaré; en salterio decacordo te salmearé; 11que das la salud a los reyes; que has redimido a David, tu siervo. De espada mala líbrame, 12y arráncame de mano de hijos de extraños, cuya boca ha hablado vanidad, y su diestra, diestra de injusticia; 13cuyos hijos como nuevas plantas afianzadas en su juventud; 14las hijas de ellos, hermoseadas, circumornadas, a semejanza de templo; 15sus graneros, llenos, rebosando de éste en ésteb; 16sus ovejas, multíparas, multiplicadas en sus salidasc; sus vacas, gruesas. 17No hay caída de cerca, ni pasadad; ni clamore en sus alquerías. 18Feliz han llamado al pueblo que tiene esto. —Feliz el pueblo, cuyo señor es su Dios.
- a1Habilidad, industria.
- b15De un año en otro.
- c16Salen en gran multitud.
- d17Todo está bien murado.
- e17De angustia.