Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Invitación a loar y obedecer a Dios.
(Loor de cantar, para David)
1Venid alborocémonos ante el Señor; jubilemos ante Dios, nuestro salvador. 2Apresurémonos a su faz, en confesión; y en salmos jubilémosle. 3Que Dios gran Señor, y rey grande sobre todos los dioses. 4Que no desechará el Señor a su pue-blo; que en su mano los confines de la tierra; y las alturas de los montes suyas son; 5que suyo es el mar; y él lo hizo; y la seca sus manos han plasmado. 6Venid, adoremos y postrémonos ante él, y lloremos delante del Señor, que nos ha he- cho. 7Que él, el Dios nuestro, y nosotros, pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. 8«Hoy si su voz oyereis, no endurezcáis vuestros corazones, 9como en la exacerbación, por el día de la tentación en el desierto; donde me tentaron vuestros padres, me probaron y vieron mis obras. 10Cuarenta años airéme con aquella generación, y dije: «Siempre yerran de corazón; 11y ellos no conocieron mis caminos. Como juré en mi ira: «¡Si entrarán en mi reposo!».