Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Confianza en Dios contra los enemigos.
(Para el fin; para Iditún; salmo para David)
1¿No a Dios se someterá mi alma? pues de él mi salud. 2Pues también él, mi Dios y mi salvador, mi acogedor: no se me moverá, no, más. 3¿Hasta cuándo os lanzáis sobre un hombre? (matáis todos) cual a pared inclinada y cerca impelida. 4Empero mi honora han querido repeler. He corrido en sedb; con su boca bendecían, y con su corazón maldecíanc. 5Empero a Dios sométete, alma mía; porque, de él, mi paciencia. 6Porque él, mi Dios y mi salvador, acogedor mío; no emigraré, no. 7En Dios, la salud y la gloria mía; el Dios de mi ayuda; y mi esperanza, en mi Dios. 8Esperad en él, toda congregación de pueblo; derramad a faz de él vuestros corazones; Dios nuestro ayudadord. 9Empero, vanos los hijos de los hombres; mendaces los hijos de los hombres en balanzas para dañar; ellos dee vanidad en uno. 10No esperéis en injusticia; y rapiñas no anheléis; riquezas, si afluyeren, no pongáis en ellas el corazón. 11Una vez ha hablado Dios; estas dos cosas he oído: que el poder de Dios; y de ti Señor, la misericordia; pues tú pagarás a cada uno según sus obras.
- a4Dignidad real.
- b4Fugitivo.
- c4(«Interludio»).
- d8(«Interludio»).
- e9Son.