Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

39

(Mesiánico)

Acción de gracias.

No ya víctimas ofrecerá al Señor, sino a sí mismo se ofrendará.

(Para el fin; para David, salmo)

1Aguardando aguardé al Señor, y me atendió; y escuchó mi deprecación, 2y me sacó de lago de miseria y de entre lodo de pantano; y puso sobre piedra mis pies y enderezó mis pasos; 3y envió a mi boca un cantar nuevo, un himno a nuestro Dios. Verán muchos, y temerán y esperarán en el Señor. 4Bienaventurado el varón de quien es el nombre del Señor la esperanza de él, y no miró vanidades y frenesíes mentidos. 5Muchas has hecho, Señor, Dios mío, tus maravillas, y a tus pensares no hay quien se asemeje, he anunciado y hablado: «Multiplicádose han sobre número».

6Sacrificio y oblación no has querido; cuerpoa, empero, aderezádome; holocausto ni por pecado has pedido. 7Entonces dije: «He aquí vengob; a la cabeza del libroc está escrito acerca de mí: 8el hacer tu voluntad, Dios mío, he querido, y tu ley en medio de mi corazónd. 9He anunciado bien justicia en congregación grande; he aquí mis labios no detendré, no. Señor tú sabes 10mi justicia; no he ocultado en mi corazón tu verdad; y tu salud he dicho; no he ocultado tu misericordia y tu verdad ante congregación mucha. 11Mas tú, Señor, no alejes tus conmiseraciones, de mí; tu misericordia y tu verdad siempre me han acogido. 12Porque me han cercado males de que no hay número; hanme cogido mis iniquidades, y no he podido vere, multiplicádose han sobre los cabellos de mi cabeza; y mi corazón abandonádome. 13Complácete Señor, en librarme; Señor, a ayudarme atiende. 14Acábense de ruborizar y confúndanse a la vez, los que buscan a mi alma para quitarla; 15retrocedan y confúndanse, los que me quieren mal. 16Llévense al punto su vergüenza, los que dicen: «¡Bien, bien!» 17Alborócense y alégrense en ti, todos los que te buscan, Señor; y digan siempre: «Engrandecido sea el Señor», los que aman tu salud siempre. 18Yo, empero, un mendigo y pobre soy; el Señor cuidará de mí. 19Mi ayudador y escudador tú eres, Dios mío; no tardes.

  1. a6Hebreo: «orejas».
  2. b7Heme aquí para sacrificio.
  3. c7Lo principal de los libros santos.
  4. d8He querido.
  5. e12Verlas, contarlas.