Libros poéticos y sapienciales
Sabiduría de Sirac o Eclesiástico
Misericordia. Sabiduría.
1Hijo, la vida del pobre no despojesa; y no arrastres en posb ojos menesterosos. 2Alma hambrienta no contristes; y no irrites varón en su indigencia. 3Corazón irritado no conturbes más; y no arrastres en pos dádiva del rogante. 4A suplicante atribulado no deseches; y no apartes tu rostro del pobre. 5Del necesitado no apartes tu ojo; y no des lugar al hombre, de maldecirte; 6pues del que te maldice en amargura de su alma su plegaria escuchará, quien le hizo. 7Amable a la congregación [de pobres] hazte [y al anciano humilla tu alma] y al magnate humilla tu cabeza. 8Inclina al pobre [sin tristeza] tu oreja [y paga tu deuda]c y respóndele cosas pacíficas, en mansedumbre. 9Libra al agraviado de mano del agraviador, y no te desanimes en el juzgar. 10[En el juzgar] hazte para huérfanos un padre; y, en vez de marido, a la madre de ellos; 11y serás cual hijo [obediente] del Altísimo; y te amará más que tu madre.
12La sabiduría exaltó a los hijos; y acoge a los que la buscan [y precederá en el camino de la justicia]. 13El que la ama, ama la vida; y los que madrugan para ella, se llenarán de alegría. 14Quien la asiere, heredará gloria; y donde entra, bendecirá el Señor. 15Los que la sirven, servirán al santod; y a los que la aman, ama el Señor. 16El que la obedece, juzgará gentes; y el que se llegare a ella, se empabellonará confiadamente. 17Si confiares, la heredarás; y en posesión estarán las generaciones de él; 18porque torcidamentee va con él de primero, 19y temor y cobardía traerá sobre él y la torturará en la enseñanza de ella, hasta que se fiare del alma de él, y le tentará en las justificacionesf de ella. 20[Y le afianzará] y de nuevo volverá recta a él, y le alegrará, 21y revelarále sus secretos [y atesorará sobre él ciencia y entendimiento de justicia]. 22Si se extraviare, le abandonará y le entregará en manos de su caída.
23Conservag el tiempo, y guárdate de lo malo, 24y acerca de tu alma no te avergüences [de decir verdad]; 25pues hay vergüenzah que acarrea pecado, y hay vergüenza, gloria y regocijo. 26No aceptes persona, contra tu alma [ni contra tu alma, mentira] 27y no te atemorices [ante tu prójimo] para caída tuya. 28No retengas la palabra en tiempo de salud (y no ocultes tu sabiduría para hermosura)i. 29Pues en la palabra se conocerá la sabiduría [y sentido y ciencia]; y disciplina en verbo de lengua. 30No contradigas a la verdad; y de tu indisciplina ruborízate. 31No te confundas de confesar tus pecados, y no violentes la corriente del río. 32Y no te sometas a hombre necio, y no aceptes persona de poderoso. 33[Por la justicia lucha por tu alma]. Hasta la muerte lucha por la verdad, y el Señor Dios guerreará por ti. 34No te hagas áspero en tu lengua, y perezoso y negligente en tus obras. 35No seas como león en tu casa, y maniático en tus domésticos. 36No sea tu mano extendida para coger, y para dar encogida.
- a1No niegues al pobre lo que le pertenece para vivir.
- b1No dejes que te sigan, pidiéndote.
- c8De caridad.
- d15El santuario.
- e18Ásperamente.
- f19Las justas leyes.
- g23Aprovecha.
- h25Mal entendida: respeto humano.
- i28Aunque te pueda hermosear, enaltecer; no calles por exceso de modestia —Este inciso falta en los buenos códices.