Libros poéticos y sapienciales
Sabiduría de Sirac o Eclesiástico
Plegaria por la libertad de Israel y la conversión de los gentiles.
Del hablar y la buena cónyuge.
1Apiádate de nosotros, dominador, Dios de todas las cosas y míranos [y muéstranos la luz de tus piedades] 2y envía tu temor sobre todas las gentes [que no te han buscado; para que conozcan que no hay Dios, sino tú y narren tus maravillas]. 3Levanta tu mano sobre gentes extrañas y vean tu poderío. 4Así como a faz de ellas fuiste santificado en nosotros; así, a faz de nosotros, seas engrandecido en ellas; 5y reconózcante, tal como también nosotros hemos reconocido que no hay Dios fuera de ti, Señor. 6Renueva señales, y muda maravillas; 7glorifica mano y brazo diestro; 8excita furor, y derrama ira; 9quita adversario, y extirpa enemigo. 10Apresura tiempo, y acuérdate del juramentoa, y nárrense tus maravillas. 11En ira de fuego devorado sea el que ha salvado; y los que agravian a tu pueblo hallen perdición. 12Quebranta cabezas de príncipes enemigos, que dicen: «No hay sino nosotros». 13Congrega todas las tribus de Jacob [porque conozcan que no hay Dios sino tú, y narren tus maravillas] y las heredarás como desde principio. 14Apiádate del pueblo, Señor, llamado de tu nombre, y de Israel a quien al primogénito has igualado. 15Compadece a la ciudad de tu santificación, Jerusalén, ciudad de tu reposo. 16Llena a Sión del cúmulo de tu fuerza, y, de la gloria tuya a tu pueblo. 17Da testimonio a las enb principio, criaturas tuyas; y despierta profecías las en tu nombre. 18Da galardón a los que te aguardan; y tus profetas sean creídos. Escucha, Señor, la plegaria de tus suplicantes, 19según la bendición de Aarón sobre tu pueblo; [y dirígenos por vía de justicia] y conocerán todos los sobre la tierra que el Señor eres, el Dios de los siglos.
20Toda vianda comerá el vientre; pero hay vianda más hermosa que vianda. 21El paladar gusta viandas de caza; así corazón discreto, palabras mentidas. 22Corazón perverso dará tristeza; y hombre muy experto le retribuirá.
23A todo varón recibirá la mujer; pero hay hija mejor que hija. 24Hermosura de mujer serena el rostro, y todo anhelo de hombre sobrepasa. 25Si hay en lengua de ella misericordia y mansedumbre, no es su marido segúnc hijos de hombres. 26Quien se gana mujerd empieza ganancia, ayuda para sí y columna de reposo. 27Donde no hay cerca, despejada será posesión; y donde no hay mujere, gemirá errantef. 28Pues ¿quién se fiará de bien ceñido ladróng, engañando de ciudad en ciudad? Así deh un hombre que no tiene nido y pernocta donde le anochece.
- a10V.: «Fin».
- b17= Desde él.
- c25Son; es más que ellos, distingue.
- d26Tal.
- e27Tal.
- f27El marido.
- g28No se fiará.
- h28= Solterón.