Libros históricos
Libro Segundo de Samuel
Confunde Dios a Aquitofel
1Y dijo Aquitofel a Absalón: «Me elegiré ahora doce millares de varones, y me levantaré y perseguiré en pos de David, de noche; 2y vendré sobre él, y él, trabajado y fatigado de manos, le espantaré; y huirá todo el pueblo el con él; y percutiré al rey muy solo, 3y volveré todo el pueblo a ti, del modo que vuelve la desposada a su maridoa. Tan solo el alma de un varón tú buscas; y para todo el pueblo habrá paz». 4Y recta la palabra en ojos de Absalón y en ojos de todos los ancianos de Israel. 5Y dijo Absalón: «Llamad ahora también a Cusaí, el de Arac, y oigamos lo que en su boca, también de él». 6Y entró Cusaí a Absalón, y díjole Absalón, diciendo: «Según esta palabra ha hablado Aquitofel: ¿haremos según su palabra? Y, si no, tú habla». 7Y dijo Cusaí a Absalón: «No es bueno, este consejo que ha aconsejado Aquitofel, esta vez». 8Y dijo Cusaí: «Tú sabes que a tu padre y sus varones como potentes son sobremanera, y muy amargos en su alma; cual osa deshijada en campo y como jabalina áspera en la llanurab; y tu padre, varón guerrero, y no disolverá al pueblo. 9Pues he aquí él ahora escondido está en alguna de las colinas o en alguno de los lugares; y será al caer sobre ellos, al principio, oirá oyendo y dirá: «Ha sido hecha plaga en el pueblo tras de Absalón»; 10también él mismo, hijo de fuerza, cuyo corazón así como el corazón del león, deshaciéndose desharáse; pues sobre todo Israel que potente tu padre e hijos de potencia los con él. 11Pues así aconsejando he aconsejado: juntando juntárase contigo todo Israel, desde Dan y hasta Bersabé, como la arena sobre el mar en muchedumbre, y tu rostro caminando en medio de ellos. 12Y llegaremos a él a alguno de los lugares donde le hallemos allí, y acamparemos sobre él, como cae el rocío sobre la tierra, y no dejaremos en él y sus varones, con él, ni siquiera uno. 13Y, si en la ciudad se juntare, tomárase todo Israel contra aquella ciudad cuerda y la arrastraremos hasta el torrente, para que no quede allí ni una piedra». 14Y dijo Absalón y todo varón de Israel: «Bueno es el consejo de Cusaí el de Arac, sobre el consejo de Aquitofel». Y el Señor mandó disipar el consejo de Aquitofel, el bueno, para traer el Señor sobre Absalón los males todos. 15Cusaí, el de Arac, a Sadoc y Abiatar, los sacerdotes: «Así y así ha aconsejado Aquitofel a Absalón y los ancianos de Israel y así y así he aconsejado yo. 16Y ahorá enviado presto y anunciad a David, diciendo: «No pernoctes la noche en las llanuras del desierto, sino que pasando, apresúrate, no sea que se trague el rey y todo el pueblo con él. 17Y Jonatás y Aquimaás se estaban en la fuente Rogel; y fue la niña y anuncióles y ellos van y anuncian al rey David, porque no podían manifestarse para entrar en la ciudad. 18Y vióles un jovencillo, y anunció a Absalón y fueron los dos rápidamente, y entraron en la casa de un varón en Barurím, y él tenía una cisterna en el atrio, y bajaron allá. 19Y tomó la mujer y extendió el velo sobre la faz de la cisterna, y secó sobre él perlada; y no se conoció palabra. 20Y vinieron los niños de Absalón a la mujer, a la casa, y dijeron: «¿Dónde Aquimaás y Jonatás?» Y díjoles la mujer: «Pasaron un poco del agua, y buscaron, y no hallaron y volvieron a Jerusalén». 21Y aconteció, después de retirarse ellos, que subieron de la cisterna, y fueron y anunciaron al rey David, y dijeron a David: «Levantaos y pasad presto el agua; pues así aconsejó acerca de vosotros Aquitofel». 22Y levantóse David y todo el pueblo con él, y pasaron el Jordán, hasta la luz del alba, hasta uno no faltó que no pasara el Jordán. 23Y Aquitofel vio que no se hizo el consejo de él, y ensilló su asna, y levantóse y se fue a su casa, a su ciudad; y mandó a su casa, y se estranguló y murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre. 24Y David pasó a Manaím; y Absalón atravesó el Jordán, él con todo varón de Israel con él. 25Y a Amasá puso Absalón en lugar de Joab sobre la fuerza; y Amasá, hijo de un varón y su nombre Jetrá, el jezraelita; éste entró a Abigaíl, hija de Naás, hermano de Sarvía, madre de Joab. 26Y acampó todo Israel y Absalón en la tierra de Galaad. 27Y aconteció: cuando vino David a Manaím, que Sabí, hijo de Naás, de Rabat de hijos de Amón, y Maquir, hijo de Amiel, de Ladabar y Berzelaí, el galaadita, de Roquelinc. 28Diez lechos de dobles mantas, y calderos diezd, y vasos barrizos, y trigo y cebada, y harina y perlada y alubias y lentejas; 29y miel y manteca, y abejas y queso de vaca, trajeron a David y el pueblo con él, a comer, porque dijeron: «El pueblo está hambriento y desfallecido y sediento en el desierto».
- a3Falta este inciso en H.
- b8Falta este inciso en H.
- c27Falta en H.
- d28Falta en H.