Cartas de san Pablo
Epístola a Tito
De los diversos deberes
1Pero tú habla lo que corresponde a la sana doctrina; 2que los ancianos sobrios sean, graves, prudentes, sanosa en la fe, la caridad, la paciencia; 3las ancianas, asimismo, en porte propio de lo sacro, no calumniadoras, no a mucho vino esclavizadas, bellas maestras; 4para que prudentes hagan a las jóvenes, porque amantes de los maridos sean, amantes de los hijos, 5prudentes, castas, caseras buenas, sometiéndose a los propios maridos para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 6A los jóvenes asimismo exhorta a ser temperantes; 7acerca de todo a ti mismo presentándote modelo de bellas obras, en la doctrina incorruptibilidad, gravedad, 8palabra sana, intachable, para que el adversario se confunda, nada teniendo que decir de nosotros malo. 9Siervosb que a los propios amos se sujeten; en todo complacientes sean, no contradiciendo, 10no defraudando, sino toda fe demostrando buena, para que la doctrina la de nuestro Salvador Dios, atavíen.c 11Porque ha destellado la gracia de Dios salvadora a todos los hombres, 12instruyéndonos, para que, renunciando a la impiedad y las mundanas concupiscencias, sobria, y justa y piadosamente vivamos en el presente siglo, 13aguardando la bienaventurada esperanza y aparición de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo; 14que se dio por nosotros, para rescatarnos de toda iniquidad, y depurar para sí un pueblo opulento, celador de hermosas obras. 15Esto habla y exhorta y reprende con todo imperio: nadie te menosprecie.
- a2Íntegros y fuertes.
- b9Exhorta (el verbo del vs. 6)
- c10Presenten amable y bella a los hombres.