Cartas de san Pablo
Epístola a los Romanos
Obediencia a la autoridad
1Toda alma a potestades superiores sométase. Que no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios ordenadas son. 2Así que el que resiste a la potestad, a la de Dios ordenación se opone; y los que se oponen, a sí mismos condenación cogerán. 3Pues los príncipes no son temor para la buena obra, sino para la mala. ¿Y quieres no temer a la potestad? Lo bueno haz, y tendrás loor de ella; 4pues de Dios ministro te es para lo bueno. Pero, si lo malo hicieres, teme; pues no en vano la cuchilla lleva; pues de Dios ministro es; vengador, para ira, al que lo malo obra. 5Por lo cual ¡menester someterse, no solo por la iraa, sino también por la conciencia! 6Pues por esto también tributos pagáis; pues servidores de Dios son en esto mismob esforzándose. 7Pagad a todos las deudas: al quec el tributo, el tributo: al que el derecho, el derecho; al que el temor, el temor; al que el honor, el honor. 8A nadie nada debáis, sino unos a otros amaros. Que quien ama al otro, ley ha cumplido; 9pues el «no adulterarás, no matarás, no hurtarás, (no jurarás falso) no codiciarás»; y, si algún otro mandamientod, en esta palabra se recapitula: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10El amore, al prójimo mal no hace; plenitud, pues, de ley el amor. 11Y estof, sabiendo el tiempo; pues hora ya de que de sueño despertemos; pues ahora más cerca de nosotros, la salud que cuando creímos.g 12La noche ha avanzado y el día aproximádose, depongamos, por tanto, las obras de las tinieblas y revistámonos las armas de la luz. 13Como de día decorosamente caminemos, no en bacanales y ebriedades, no en concúbitos y lascivias; no en contiendas y celos, sino revestíos del Señor Jesucristo; y de la carne, el cuidado no hagáis en concupiscencia.
- a5Por temor de la ira del príncipe.
- b6En castigar al malo y proteger al bueno.
- c7Debéis.
- d9Hay.
- e10No hace mal al prójimo.
- f11Sobre todo.
- g11Empezamos a creer.