Libros poéticos y sapienciales
Proverbios
El buen nombre. Consejos.
1Preferible, nombre bello a riquezas muchas; y sobre plata y oro, gracia buenaa. 2Rico y pobre se han encontradob entre sí; y a entrambos el Señor ha hecho. 3El hábil viendo al malo castigado fuertemente, él mismo se corrige; y los insensatos, pasando, se dañaron. 4Progenie de sabiduría, temor del Señor, y riqueza, y gloria y vida. 5Cardos y lazos en caminos perversos; y el que guarda su alma, se abstendrá de ellos. 6Consagración de joven, según su caminoc; aun después que envejeciere, no se apartará de él. 7Ricos a pobres dominarán; también domésticos a los propios amos prestaránd. 8Quien siembra vil, segará malo, y plaga de sus obras consumará. A varón alegre y dadivoso bendice Dios, y vanidade de sus obras consumará. 9Quien se apiada del pobre, él mismo nutrido será; pues, de sus panes, ha dado al pobre. Triunfo y honor adquiere quien dones da; empero el alma quita de los poseedoresf. 10Lanza tú de la junta pesteg, y saldrá con él la contienda; pues, donde se sentare en junta, a todos deshonra. 11Ama el Señor santos corazones; y aceptos a él, todos los inmaculados; con labios pastorea reyh. 12Y los ojos del Señor conservan entendimientoi; y envilece las palabrasj el inicuo. 13Pretexta y dice el perezoso: «León, en los caminos; y en las calles sicarios». 14Hoyo profundo, boca de inicuok, y el aborrecido del Señor caerá en él. Hay caminos malos delante del varón, y no ama volverse de ellos; pero volverse es necesario del camino perverso y malo. 15Demencia pende de corazón de joven, yl, vara y enseñanza, lejos de él. 16Quien calumnia a pobre, mucho hace lo propio; y da al rico para menosm.
17A palabras de sabios presta tu oreja y oye mi palabra; y tu corazón afirma para que conozcas que bellas son. 18Y, si las introdujeres en tu corazón, te alegrarán a la vez sobre tus labios; 19para que esté sobre el Señor tu esperanza; y él te noticie tu camino. 20Y tú también cópiatelo tres veces, para consejo y convencimiento, sobre la anchura de tu alma. 21Te enseño, pues, verdadera palabra y conocimiento bueno a escuchar, para responder palabras de verdad a los que te interrogan. 22No violentes al pobre porque es menesteroso; y no deshonres a desvalido, en puertas. 23Pues el Señor juzgará el juicio de él, y librarás asilada tu alma. 24No seas compañero de varón furioso; y con amigo iracundo no habites; 25no sea que aprendas sus caminos y cojas lazos para tu alma. 26No te des a fianza, avergonzándote de semblante, 27pues, si no tuvieres de dónde pagar, tomarán el estrado bajo tus costillas. 28No traspases las lindes eternas que han puesto tus padres. 29Clarividente varón y agudo en sus obras a reyes debe asistir; y no asistir a varones menguados.
- a1Ante los demás.
- b2Se oponen.
- c6El joven se consagra a su camino.
- d7Dominándolos.
- e8Flaqueza.
- f9Arruina a los pecadores.
- g10El malvado.
- h11Los.
- i12Al justo.
- j12Destruye sus propios planes.
- k14H.: adúltera.
- l15Cuando.
- m16Viniendo lo propio a menos, el rico le quita lo que él ha quitado al pobre.