Los Evangelios
Evangelio según san Mateo
Parábolas de la segunda venida
1«Entonces asemejaráse el reino de los cielos a diez vírgenesa, las que, tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. 2Y cinco de ellas eran fatuas y cinco prudentes. 3Pues las fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4mas, las prudentes tomaron aceite en los vasos con las lámparas. 5Pero, tardando el esposo, dormitaron todas y se durmieron. 6Y a la media noche clamor hubo: «He aquí el esposo: salid al encuentro». 7Entonces se levantaron todas aquellas vírgenes y aderezaron sus lámparas. 8Y las fatuas a las prudentes dijeron: «Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan». 9Mas, respondieron las prudentes, diciendo: «No sea que no alcance no para nosotras y vosotras. Id más bien a los que venden y compraos». 10Y, yendo ellas a comprar, vino el esposo, y las apercibidas entraron con él a las bodas, y cerróse la puerta. 11Y al fin llegaron también las demás vírgenes, diciendo: «Señor, señor, ábrenos». 12Mas, él, respondiendo, dijo: «En verdad dígoos: no os conozco». 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora.» 14«Pues,b así como un hombre, peregrinando, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes; 15y a éste dio cinco talentos; al otro, dos; al otro, uno; a cada cual según su propia fuerza; y peregrinó. Al punto, 16partiendo el que cinco talentos recibió, trabajó enc ellos y ganó otros cinco. 17Así mismo el que los dos, ganó otros dos. 18Mas, el que uno recibió, yéndose, cavó la tierra y ocultó el dinero de su señor. 19Y después de mucho tiempo, viene el señor de aquellos siervos y tómales cuenta. 20Y, llegando el que los cinco talentos recibió, trájole otros cinco talentos, diciendo: «Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado». 21Díjole su señor: «¡Bien! siervo bueno y fiel: sobre poco has sido fiel; sobre mucho te pondré, entra en el gozo de tu señor». 22Y llegando también el que los dos talentos, dijo: «Señor, dos talentos me entregaste, he aquí otros dos talentos he ganado». 23Díjole su señor «¡Bien! siervo bueno y fiel: sobre poco has sido fiel; sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor». 24Pero, llegando también el que un talento ha recibido, dijo: «Señor, te he conocido yo: que duro eres —hombre, segando donde no sembraste, y juntando donde no esparciste; 25y, atemorizado, yendo oculté tu talento en la tierra; he aquí tienes lo tuyo». 26Y respondiendo su señor, díjole: «Mal siervo y perezoso ¿sabías que siego, donde no sembré, y junto, donde no esparcí? 27Debías, pues, haber echado mis dineros a los cambistas, y, viniendo yo, recibiera lo mío con intereses. 28Quitadle, pues, el talento y dad al que tiene los diez talentos. 29Pues al que tiene, todod se le dará, y abundará; mas al que no tiene, aún lo que tiene, quitarásele. 30Y al inútil siervo lanzad a las tinieblas exteriores: allí será el llanto y el rechino de los dientes.»
31«Y cuando viniere el Hijo del hombre en su gloria y todos los ángeles con él; entonces se sentará en trono de su gloria; 32y congregadas serán delante de él todas las gentes; y les separará unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de los cabritos; 33y pondrá las ovejas a su derecha; los cabritos, a la izquierda. 34Entonces dirá el Rey a los de su derecha. «Venid, los benditos de mi Padre, heredad el reino dispuesto para vosotros desde fundación de mundo. 35Pues hambre tuve, y me disteis de comer, sed, y me disteis de beber; huésped fui, y me recogisteis; 36desnudo, y me vestisteis; enfermé y me visitasteis; en prisión estuve y vinisteis a mí. 37Entonces responderánle los justos, diciendo: «Señor ¿cuándo te vimos hambriento, y sustentamos, o sediento y dimos de beber? 38Y ¿cuándo te vimos huésped, y recogimos; o desnudo y cubrimos? 39Y ¿cuándo te vimos enfermo o en prisión, y vinimos a ti? 40Y, respondiendo el Rey les dirá: «En verdad os digo: en cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos, los más pequeños, a mí hicisteis». 41Entonces dirá también a los de la izquierda: «Apartaos de mí, los malditos, al fuego, al eterno, el preparado al diablo y sus ángeles. 42Pues hambre tuve, y no me disteis de comer, y sed, y no me disteis de beber; 43huésped fui, y no me recogisteis; desnudo y no me cubristeis; enfermo y en prisión, y no me visitasteis». 44Entonces responderán también ellos, diciendo: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o desnudo, o enfermo, o en prisión, y no te servimos?» 45Entonces les responderá, diciendo: «En verdad os digo: en cuanto no hicisteis a uno de estos más pequeños, ni a mí hicisteis». 46E irán éstos a castigo eterno, y los justos a vida eterna»e.
- a1Número algo crecido de doncellas del séquito, por la magnificencia de las bodas las gloriosas del Mesías con la humanidad.
- b14El reino de los cielos es.
- c16Más expresivo que con. En equivale a dentro de, como viviendo en la negociación.
- d29El que tiene.
- e46El sentido del pasaje es el que los hombres serán juzgados principalmente por la caridad: la ley y el precepto de Cristo.