Los Evangelios
Evangelio según san Juan
Resurrección
1Y en uno de los sábadosa, María, la Magdalena viene, al alba, obscuridad aún habiendo, al monumento, y mira la piedra alzada del monumento. 2Corre, pues, y viene a Simón Pedro y al otro discípulo al que amaba Jesús, y dícele: «Se han llevado al Señor del monumento, y no sabemos dónde le han puesto». 3Salió, pues, Pedro y el otro discípulo; y venían al monumento; 4y corrían los dos juntamente. Y el otro discípulo corrió adelante más rápidamente que Pedro y vino primerob al monumento; 5e inclinándose de ladoc mira yacientes los lienzos; sin embargo no entró. 6Viene, pues, también Simón Pedro siguiéndole; y entró en el monumento; y contempla los lienzos yaciente; 7y el sudario el que estabad sobre su cabeza, no con los lienzos yacientes, sino aparte arrollado en un lugar.e 8Entonces, pues, entró también el otro discípulo, el que vino primero al monumento; y vio y creyó;f 9pues aún no sabían la Escritura; que debe él de los muertos resucitar. 10Retiráronse, pues, de nuevo a sí mismosg los discípulos.
11Pero María estaba parada junto al monumento, fuera, llorando. Como, pues, lloraba, inclinóse de lado al monumento; 12y ve dos ángeles, en albash, sentados: uno a la cabeza y uno a los pies, donde yacía el cuerpo de Jesús. 13Y dícenla aquéllos: «Mujer ¿qué lloras?» Y díceles: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le pusieron». 14Esto diciendo, volvióse hacia atrás; y ve a Jesús parado; y no sabía que es Jesús. 15Dícela Jesús: «Mujer ¿qué lloras? ¿A quién buscas?» Aquélla, pensando que el hortelano es, dícele: «Señor, si tú le has llevado, dime dónde le has puesto, y yo le alzaré». 16Dícela Jesús: «¡María! Volviéndose aquélla, dícele en hebreo: «¡Rabbuní!» (que se dice: Maestro). 17Dícela Jesús: «No te adhieras a míi; pues aún no he ascendido al Padre; pero vete a mis hermanos, y diles: «Asciendo a mi Padre y vuestro Padre, y mi Dios y vuestro Dios». 18Viene María, la Magdalena, anunciando a los discípulos: que «he visto al Señor y esto me ha dicho».19Siendo, pues, tarde en aquel día el primero de los sábados, y las puertas cerradas donde estaban los discípulos congregados por el miedo de los judíos; vino Jesús y detúvose al medio, y díceles: «Paz a vosotros». 20Y, esto diciendo, mostróles, las manos y el costado. Regocijáronse, pues, los discípulos, viendo al Señor. 21Dijo, pues, a ellos Jesús de nuevo: «Paz a vosotros; así como me ha enviado elPadre, también yo os envío». 22Y, esto diciendo, insuflój; y díceles: «Recibid Espíritu santo. 23Si de alguno perdonareis los pecados, perdonados le están; si de alguno retuviereis, retenidos están».
24Pero Tomás uno de los doce, el llamado Dídimo, no estaba con ellos, cuando vino Jesús. 25Dijeron, pues, a él los otros discípulos: «Hemos visto al Señor». Mas él díjoles: «Si no viere yo en sus manos la herida de los clavos, y metiere mi dedo en la herida de los clavos y metiere mi mano en su costado, no creeré, no». 26Y, después de días ocho, de nuevo estaban dentro sus discípulos, y Tomás con ellos. Viene Jesús, las puertas cerradas; y detúvose en medio y dijo: «Paz a vosotros». 27Después dice a Tomás: «Trae tu dedo acá, y ve mis manos; y trae tu mano y mete en mi costado; y no te hagas increyente sino creyente». 28Respondió Tomás y díjole: «¡El Señor mío y el Dios mío!» 29Dícele Jesús: «¿Porque me has visto, has creído?Bienaventurados los que no han visto, y creído».
30Muchas ciertamente, pues, y otras señales hizo Jesús a faz de los discípulos, que no están escritas en este libro; 31mas éstas están escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que, creyendo, vida tengáis en su nombre.
- a1El día uno, primero, de la semana.
- b4Como más ardoroso que era.
- c5Como para mirar más atentamente.
- d7Había estado.
- e7En un solo punto = bien arrollado.
- f8Que Jesús había resucitado: señal evidente de ello eran los lienzos, y el sudario, pegados, dice el Crisóstomo, al cuerpo, con la mirra como con plomo. Nadie hurtando el cuerpo, hubiera obrado así.
- g10A su casa.
- h12Vestiduras.
- i17Loca de júbilo no se quiere desprender de los pies de Jesús. Cree que ya ha vuelto al cielo y quiere la lleve consigo.
- j22Alentó sobre ellos.