Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Profetas

Isaías

42

Redención de Israel

1Jacob, el niño mío, le acogeré; Israel, el elegido míoa, le ha recibido mi alma; he dado mi espíritu sobre él: juicio a las gentes publicaráb; 2no clamará ni descuidará; ni se oirá fuera su voz. 3Caña quebrada no quebrantará, y linoc humeante no apagará; sino que a verdad publicará juicio. 4Esplenderá, y no será herido, hasta que pusiere sobre la tierra juicio; y en su nombre gentes esperarán. 5Así dice el Señor Dios, el que ha hecho el cielo y compaginádolo; el que ha afianzado la tierra y lo en ella, y da aliento al pueblo el sobre ella y espíritu a los que la huellan: 6«Yo, Señor Dios, te he llamado en justicia; y cogeré tu mano, y te confortaré; y te he dado en alianza de linaje en luz de gentes; 7para abrir ojos de ciegos, sacar de prisiones aherrojados, y, de casa de cárcel, sentados en tinieblas. 8Yo, Señor Dios —éste es mi nombre; la gloria mía a otro no daré, ni mis virtudes a esculturas. 9Lo del principio he aquí ha venido; y lo nuevo que yo anuncio, aún antes de anunciard, se os ha manifestado.

10Cantad al Señor cantar nuevo: el principado de él— glorificad su nombre, desde sumidad de la tierra, los que descendéis a la mar y la navegáis; las islas y los habitantes de ellas. 11Alégrate, desierto y sus villas, alquerías y los habitantes de Cedar; alegraránse los habitantes de peña: de sumidad de los montes clamarán; 12darán a Dios gloria; sus virtudes en las islas anunciarán. 13Señor, el Dios de los ejércitos saldrá, y quebrantará guerra; excitará celo y clamará sobre sus enemigos con fuerza. 14«He callado; ¿acaso también siempre callaré y soportaré? Como parturienta he sufrido; saldré de mí, y secaré a la vez; 15yermaré montes y collados; y toda grama de ellos secaré; y trocaré ríos en islas, y pantanos secaré. 16Y llevaré ciegos por vía que no conocían; y sendas que no sabían, hollar les haré; les haré las tinieblas en luz, y lo torcido, en recto. 17Estas palabras haré; y no les abandonaré; pero ellos se han vuelto hacia atrás. Avergonzaos con vergüenza, los confiados en las esculturas; los que dicen a los conflátilese: «Vosotros sois nuestros dioses».

18Los sordos, oíd; y los ciegos, mirad para ver. 19Y ¿quién ciego sino mis niños; y sordos sino los que los señorean? Y cegáronse los siervos de Dios. 20Habéis visto muchas veces, y no guardadof; abiertos las orejas, y no oído. 21El Señor Dios ha determinado que se justifiqueg, y magnifique loor. 22Y vi, y estaba el pueblo saqueado y despojado; pues el lazo, en las alcobas doquier y en las casas a la vez, donde los ocultaron, se trocaron en botín, y no había quién arrebatara presa; y no había quién dijera: «Devuelve». 23¿Quién de entre vosotros, el que escuchará esto? Oídlo para lo venidero. 24¿Quién ha dado a rapiña a Jacob, y a Israel a los que lo saquean? ¿Acaso no el Dios a quien pecaron— a él; y no quisieron en los caminos de él andar, ni oír su ley? 25Y trajo sobre ellos ira de su furor; y prevaleció contra ellos guerra, y los incendiadores de ellos en contorno; y no conocieron cada uno de ellos, ni pusieron en el alma.

  1. a1Jacob, Israel = el Mesías, personificación de Israel.
  2. b1Ejercerá pública y solemne potestad sobre todas las gentes.
  3. c3Pabilo de lino.
  4. d9De que se puede conjeturar.
  5. e17Los ídolos.
  6. f20La ley.
  7. g21Se haga justo su pueblo.