Pentateuco
Génesis
Caída
1Pero la serpiente era el más sagaz de todos los vivientes los sobre la tierra, que hizo Señor Dios. Y dijo la serpiente a la mujer: «¿Pues qué? ha dicho Dios: «No comáis, no, de todo leño del paraíso»? 2Y dijo la mujer a la serpiente: «Del fruto del leño del paraíso hemos de comer; 3pero del fruto del leño que está en el medio del paraíso, dijo Dios: «No comeréis de él ni lo toquéis, no; para que no muráis». 4Y dijo la serpiente a la mujer: «No de muerte moriréis; 5pues sabía Dios que el día que comiereis de él, se abrirán los ojos vuestros y seréis como dioses conociendo bello y malo». 6Y vio la mujer qué bello es el leño de comer, y qué agradable a los ojos de ver y qué gracioso de contemplar:a y tomando el fruto de él, comió; y dio también al varón de ella, con ella, y comió. 7Y abriéronse los ojos de los dos, y conocieron que desnudos estaban; y cosieron hojas de higuera, e hiciéronse cinturones.
8Y oyeron la voz de Señor Dios paseándose en el paraíso a la tarde, y ocultáronse y Adán y su mujer a faz de Dios en medio del leño del paraíso. 9Y llamó Dios a Adán y díjole: «Adán, ¿dónde estás?». 10Y díjole: «La voz tuya he oído paseándote en el paraíso, y temíb porque desnudo estoy, y me oculté». 11Y díjole Dios: «¿Quién te ha significado que desnudo estás, sino que, del leño, del que te mandé: de éste sólo no comer —de él has comido?»
12Y dijo Adán: «La mujer que has dadoc conmigo, ésta me ha dado del leño y he comido». 13Y dijo Señor Dios a la mujer: «¿Qué, esto has hecho?». Y dijo la mujer: «La serpiente engañóme, y comí». 14Y dijo Señor Dios a la serpiente: «Porque esto has hecho, maldita tú delante de todo el ganado y delante de todas las bestias las sobre la tierra; sobre el pecho tuyo y el vientre andarás y tierra comerás todos los días de tu vida.d 15Y enemistad pondré entre ti y entre la mujer; y entre la simiente tuya y entre la simiente de ella: ellae te quebrantará la cabeza, y tú le quebrantarás el calcañar». 16Y a la mujer dijo: «Multiplicando multiplicaré los dolores tuyos y el gemidof tuyo: en dolores parirás hijos, y hacia tu marido, tu conversión, y él te dominará». 17Y a Adán dijo: «Porque has escuchado la voz de tu mujer y comido del leño, del cual te mandé —de él sólo no comer— de él has comido, maldita la tierra en tus obras: en dolores comerás de ella todos los días de tu vida.
18Espinas y cardos te brotará, y comerás la hierba del campo. 19En sudor de tu rostro comerás tu pan, hasta que vuelvas a la tierra de que se te tomó; que tierra eres y a tierra te irás».
20Y llamó Adán el nombre de su mujer «Eva»;g por ser madre de todos los vivientes.
21E hizo Dios a Adán y a su mujer túnicas pelíceas, y vistióles.
22Y dijo Dios: «He aquí Adán hecho está cual uno de entre nosotros para conocer bello y malo.h Y ahora no sea que extienda su mano y coja del árbol de la vida, y viva por el siglo.i» 23Y envióle Señor Dios fuera del paraíso de las delicias a trabajar la tierra; de que se le tomó. 24Y echó fuera a Adán y le aposentó frente a frente del paraíso de las delicias; y ordenó a los querubines y la llameante espada la que se volvía,j a guardar el camino del leño de la vida.
- a6Ponderación de los hechizos del árbol y del fruto.
- b10Reconociendo mi pobreza y fealdad, después de perder el cendal luminoso.
- c12Puesto; dádome por compañera. No la he podido dejar sola en su desventura.
- d14El demonio es condenado a llevar toda la vida de aquella serpiente la misma vida de ella.
- e15La simiente de Eva: Cristo, y en él, ella misma, esto es, María quebrantará todo el poder del demonio sobre los hombres; aunque
- f16Puerperal.
- g20«Vida».
- h22Ironía compasiva y amorosa, para grabar en el hombre la memoria de su culpa.
- i22Reticencia igualmente amorosa. No quiso Dios destruir el árbol divino de la vida (el cual reaparece en el Apocalipsis) sino que
- j24Llama en forma de espada que discurría por todas partes.