Pentateuco
Deuteronomio
Amor de Dios
1Y estos son los mandamientos y los preceptos y los juicios, cuantos ha mandado el Señor, vuestro Dios, enseñaros a hacer así en la tierra a la que vais para posesionaros de ella; 2a fin de que temáis al Señor, vuestro Dios, guardando todos sus preceptos y sus mandamientos, que te mando hoy, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, todos los días de tu vida para que se prolonguen vuestros días. 3Y escucha, Israel, y cuida de hacerlos, para que bien te vaya y para que multipliquéis muy mucho; según habló el Señor, el Dios de tus padres, darte tierra que mana leche y miel.
4Y éstos los preceptos y los juicios, cuantos ha mandado el Señor a los hijos de Israel en el desierto después que salieron de Egipto: «Oye, Israel: el Señor, nuestro Dios, Señor uno es. 5Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y de toda tu fuerza. 6Y estarán estas palabras que yo te mando hoy, en tu corazón y en tu alma; 7y las inculcarás a tus hijos; y hablarás en ellas, sentado en tu casa y andando en el camino, y acostándote y levantándote; 8y las atarás en señal, en tu mano; y estará inamovible ante tus ojos; 9y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.
10Y será: cuando te introdujere el Señor, tu Dios, en la tierra que juró a tus padres: a Abrahán, y a Isaac, y a Jacob, para darte ciudades grandes y hermosas, que no has edificado; 11casas llenas de todos los bienes, las que no has llenado; cisternas cavadas, que no has cavado; viñas y olivares que no has plantado, y comieres y te hartares; 12guárdate de olvidar al Señor tu Dios que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
13Al Señor tu Dios temerás y al él servirás; y por su nombre jurarás. 14No iréis en pos de otros dioses, de los dioses de las gentes de en torno de vosotros; 15porque es Dios celoso Señor, el Dios en medio de ti; no sea que se inflame en ira el Señor, tu Dios, contra ti y te extermine de la faz de la tierra. 16No tentarás al Señor tu Dios, como le tentasteis en la Tentación. 17Guardando, guardaréis los mandamientos del Señor, vuestro Dios, los testimonios y los preceptos, cuantos te ha mandado. 18Y harás lo agradable y lo bello en ojos del Señor, tu Dios, para que bien te vaya, en entres y poseas la tierra, la buena que juró el Señor a tus padres; 19que arrojaría todos tus enemigos de delante de tu faz; según habló el Señor.
20Y será: cuando te preguntare tu hijo mañana, diciendo: «¿A qué los testimonios, y los preceptos y los juicios, cuantos ha mandado el Señor, el Dios nuestro, a nosotros?» 21Dirás a tu hijo: «Esclavos éramos de Faraón en tierra de Egipto, y sacónos el Señor de allí en mano fuerte y en brazo excelso; 22y dio el Señor señales y prodigios grandes y malos, en Egipto, al Faraón y a toda su casa, en nuestros ojos; 23y nos sacó de allí, para llevarnos a darnos esta tierra, que juró dar a nuestros padres. 24Y mandónos el Señor hacer todos estos preceptos, temer al Señor, nuestro Dios, para que bien nos vaya todos los días; para que vivamos, al modo que hoy. 25Y piedad habrá para nosotros, si cuidáremos de hacer todos estos mandamientos, a faz del Señor, nuestro Dios, según nos ha mandado.»